Para Manuel Sánchez Castro, abogado colombiano, el despido laboral es un tema delicado de tocar, sin embargo es importante que conozcan  toda la información para realizarlo de forma correcta.

En primera instancia, Sánchez  define el despido laboral, como la forma  de finalizar la relación contractual existente entre el trabajador y la empresa.

Sin embargo, un empresario no puede despedir a un empleado si no posee ningún motivo justificado. Depende de las causas que motiven un cese de actividad en la empresa podemos definir un tipo de despido u otro.

Según la justificación que se acredite por parte del empresario para la destitución de un empleado, existen  tipos de despido. Cada uno posee unos derechos y unas indemnizaciones propias para cada trabajador.

  • Despido objetivo:

Cuando una empresa  reduce su plantilla por motivos económicos o disminución de su producción por cambios en la estructura de la organización.

  • Despido disciplinario:

Este lo  ejecuta la empresa cuando considera que el trabajador no está cumpliendo con sus funciones básicas trabajadoras; horarios, faltar el respeto a los compañeros, o no seguir las medidas de seguridad exigidas.

  • Despido colectivo o ERE:

Se producen cuando la empresa destituye a un número de personas importante en relación a la cantidad de personas que se encuentran trabajando en ella. Esto es lo que se conoce como Expediente de Regulación de Empleo. Suelen ser bastante polémicos y, en muchas ocasiones, impugnados judicialmente.

Respecto  a lo anterior,  se debe llevar un procedimiento formal y especial. Esto debe empezar con la comunicación de la decisión a través de la carta de despido. Con ella, se informa al trabajador de su destitución y los plazos en que se realizará. Después, hay que estar seguros de que el trabajador ha recibido la comunicación.

Para recordar:

La Ley del Trabajo, establece la compensación por despido a los empleados tras la terminación del contrato de trabajo, una indemnización  equivalente a la suma de los salarios correspondientes al tiempo que queda para la finalización del plazo del contrato. Cuando el tiempo está determinado por la duración de la tarea o trabajo para el que se hizo el contrato, la indemnización debe ser de, al menos, 15 días de salario.

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